¿Cambio de compañía de luz?

La factura de la luz es para muchos un documento indescifrable. Sin embargo, llueven las ofertas para cambiar de compañía eléctrica, con nuevas promesas de que pagarás menos y mejorarás el servicio. Antes de cambiar de compañía debes estar seguro de que sales ganando. Por eso, a continuación, te explicamos qué debes tener en cuenta cuando cambias de compañía de luz.

Entérate bien de cuánto pagas actualmente

Lo primero, antes de cambiar de compañía eléctrica, es conocer bien tu propia situación. No es lo mismo tener una tarifa TUR (Tarifa de Último Recurso, la oficial del Estado) que una oferta o una tarifa de mantenimiento (Tarifa de Mercado Libre, donde el cliente escoge la oferta que más le interesa).

En función de la tarifa que tengas, podrás saber cuánto dura la permanencia y el precio fijado. Por ejemplo, si tienes una TUR, el precio lo actualiza el propio Estado cada tres meses, como explica la OCU.

 

Comprueba si tienes permanencia y otros servicios en tu contrato de luz

No hay más secreto. Mira la letra pequeña del contrato y comprueba cuánto tiempo te comprometiste a quedarte con los servicios de la misma compañía. Comprobar la permanencia es importante para que no haya sustos, ya que si te vas antes de tiempo pueden penalizarte, cobrándote por romper el contrato.

Ten en cuenta también si estás pagando algún servicio de mantenimiento, y si van a cobrártelo en la nueva compañía.

 

Asegúrate de que entiendes la oferta de la nueva compañía de luz

La luz tiene un precio por Kw fijo, que es la potencia que tienes contratada y que pagas a final de mes, aunque no enciendas la luz. A este precio hay que sumarle el KWh, que es lo que pagas si te pasas de la cantidad contratada, y que tiene un precio variable.

El precio del KWh depende de la compañía y de la oferta que tengas contratada. Pero cuidado, este precio sólo dura un tiempo.

Por eso, una de las cosas que tienes que preguntar antes de cambiarte de compañía es cómo revisan el precio de la luz. Si lo hacen en función del TUR, lo revisarán cada tres meses. Pero también pueden hacerlo con la subida del IPC o mediante la revisión de las tarifas de acceso.

 

Qué son las tarifas de acceso en la factura de la luz

Las tarifas de acceso o peajes son unos precios, fijados por el Ministerio, que cobran las compañías eléctricas o comercializadoras (las que generan la energía y te mandan las facturas) al consumidor para luego pagarles a la distribuidora (que te hace llegar la luz).

Como el precio lo fija la Administración, independientemente de cuál sea tu compañía de luz y la distribuidora, el precio de las tarifas de acceso siempre serán los mismos en cualquier contrato. Pero ¡ojo! porque el precio de las tarifas de acceso se revisa cada cierto tiempo, y en función de ese cambio igual también varía tu factura de la luz.

Por eso, pregunta en tu nueva compañía cómo revisan el precio de la luz, y si te lo subirán a ti también de repente cuando varíe la tarifa de acceso, o si te hacen alguna oferta para mantener la tarifa igual durante más tiempo.

Pregunta también si en el precio de la oferta van incluidos los impuestos.

 

Cuánto duran los descuentos de la oferta

Muchas ofertas que te harán para cambiar de compañía de luz vendrán relacionadas con jugosos descuentos. Pero ten en cuenta que muchas veces lo que parece un gran ahorro se queda en nada, y además es temporal. Por lo que si la nueva compañía te ofrece un descuento, no te olvides de preguntarle hasta cuándo va a durar.

 

No confundas la compañía de luz con la distribuidora

Lo que comúnmente llamamos “compañía de luz” es, en realidad, el conjunto de la comercializadora (o compañía eléctrica) y la distribuidora. La primera es una entidad encargada de comprar y vender la luz. Mientras que la distribuidora suministra la luz a los domicilios a través de sus instalaciones.

Dicho de otro modo: la comercializadora es la que te manda las facturas, y la distribuidora es la propietaria del contador y la encargada del mantenimiento de las instalaciones que hacen llegar la luz hasta tu casa.

Son dos entidades independientes, aunque las grandes comercializadoras suelen tener su propia distribuidora, pero no siempre coinciden.

El nombre de la distribuidora lo verás en el contador y depende del lugar en el que se encuentre tu domicilio; por lo que en principio no podrás cambiarla. A no ser que una misma comercializadora cuente con varias distribuidoras en tu zona.

Muchas veces, quien da problemas es la distribuidora. Por eso, si el funcionamiento de tu servicio de luz es irregular (que no te llega, o lo hace mal), en vez de cambiar de compañía, primero deberías ponerte en contacto con la empresa de distribución.

Si tu problema es una cuestión de precio, entonces sí, será el momento de mirar las ofertas para cambiar a la compañía que más te convenga.

 

Cómo gestionar el cambio de compañía de luz

La mejor manera para cambiar de compañía eléctrica es dirigirse a la nueva y solicitar el cambio. Ellos harán el proceso de cambio de papeles y la lectura del contador, para que no tengas que ocuparte de nada. El cambio no conlleva, en ningún momento, que se interrumpa el servicio de luz. Y el cambio de papeles y la llegada del nuevo contrato a tu domicilio suele tardar, como máximo, 20 días.

Volver al blog

2019-05-31T09:29:58+00:00