Ahorrar en la factura de la luz

La mejor manera de ahorrar en el recibo de la luz es conocer nuestro consumo y luego buscar una oferta adaptada a nosotros. Muchas veces, cuando sube la factura, perdemos los nervios y decidimos cambiar de compañía. Pero lo cierto es que todas se parecen mucho, y antes de decidirnos a hacer una gestión tan importante, lo mejor que podemos hacer es revisar nuestros hábitos de consumo y ver si podemos cambiar alguna cosa que facilite el ahorro de luz.

A continuación te explicaremos 8 formas fáciles de ahorrar en la factura de la luz sin cambiar de compañía, para que antes de irte, puedas darle una nueva oportunidad.

 

1. Instala leds o bombillas de bajo consumo

Si no lo has hecho todavía, ¡no lo pienses más! La bombilla convencional gasta un 80% más de electricidad y su luz es menos eficaz que la del led (que solo genera un 2% de calor, por lo que no pierde calidad). Hoy en día, puedes encontrar este tipo de bombillas en cualquier tienda, igual que las de bajo consumo.

Usa bombillas de bajo consumo si no te importa que tarde un ratito en encenderse y si te gusta la luz suave. Pero si eres práctico y quieres iluminar espacios concretos con una luz potente, sin duda el led es tu mejor opción para reducir el consumo de luz eléctrica. Eso sí, como inversión inicial, el LED es más caro que la bombilla de bajo consumo, aunque su vida útil es más larga.

 

2. Apaga las luces de las habitaciones

Es un descuido muy tonto, pero la verdad es que el pequeño gesto de acordarse de apagar la luz puede traducirse en un buen ahorro en tu factura. Además, las pequeñas luces secundarias pueden sustituir a la principal cuando vayamos a realizar acciones concretas (como leer y escribir) y así evitar usar las dos a la vez.

Otro tema a tener en cuenta es regular la temperatura de la luz. Eso puede hacerse con un interruptor regulador de luz. Además de ahorrar, te servirá como elemento decorativo, para crear habitaciones con distintos ambientes.

 

3. Usa gas y electricidad

Para ahorrar electricidad, no la uses como única fuente de energía. Si puedes escogerlo, usa fogones antes que vitrocerámica, para evitar que se dispare la factura de la luz.

Una vez sepas qué elementos de tu hogar van a necesitar energía eléctrica, revisa la potencia que tengas contratada con tu compañía, y adáptala a tu consumo.

4. Adapta la potencia contratada a tu consumo real

Para saber si la potencia que has contratado es realmente la que necesitas, haz la prueba. Enciende todos tus electrodomésticos a la vez: lavadora, microondas, horno, plancha y aire acondicionado. Si no saltan los plomos es que tienes contratada una potencia por encima de tu consumo. Ten en cuenta que las distribuidoras te dejan cambiar el nivel de potencia sólo una vez al año.

 

5. Vigila con los aparatos en “stand by”

¿Te suena la inquietante lucecita roja del televisor? La mayoría de aparatos electrónicos, si los apagas con el mando, se quedan en stand by. El modo reposo hace que una parte de ellos esté siempre encendida. De hecho, se dice que esta pequeña bombilla supone un 15% del gasto mensual en electricidad, según El Diario.es.

Para evitarlo, un truco que proponen, desde el mismo diario, es enchufar varios aparatos electrónicos en una misma regleta con interruptor. Así, en vez de apagarlos uno por uno, los apagas todos a la vez y ahorras luz.

 

6. Pinta las paredes de blanco

El color blanco ilumina las estancias con el sol, a la vez que absorbe el calor y la humedad. Eso te hará ahorrar en luz. Además, es un color que da mucha tranquilidad y te permite decorar la casa sin límites, de la forma que más te guste.

 

7. Aprovecha la discriminación horaria para ahorrar luz

Como te contábamos, la tarifa regulada o PVPC varía en función del valor de la luz en el mercado. Así, puedes saber, a cada hora del día, el valor del KW y hacerte una idea de a qué horas es más conveniente gastar, y a cuáles no tanto. Esto no sirve si tienes contratada una tarifa fija en el mercado liberal, en la que cada mes pagas lo mismo, independientemente de tu consumo.

 

8. Revisa tu contrato una vez al año

Una vez al año es cuando todas las compañías, sin excepción, adaptan las tarifas de la luz a su nuevo valor y a la subida de impuestos.

Si no dices nada, tu contrato se renueva automáticamente. Por eso, a final de año, es un buen momento para revisar nuestro consumo y hacer balance para volver a negociar una oferta mejor adaptada a nuestro caso con la compañía, o valorar si nos conviene pasarnos a la tarifa regulada y jugar con la discriminación horaria para ahorrar más luz.

 

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2019-05-31T10:26:16+00:00